Ahora vuelvo, voy al mercado a comprar pan sin gluten. Celikatessen.

Una panadería. Ese era el punto de encuentro del barrio. La panadera se encargaba de recopilar información y la distribuía entre todos los clientes a modo de periodismo improvisado mezclado con psicología compartida. Una tienda pequeña, con olor a pan, … Sigue leyendo